Hoy nuestros amigos Patri y Alex se han dado el "si quiero", me ha parecido el mejor momento para publicar esta entrada con la fiesta de despedida de solteros que les dimos hace 15 días un grupo de amigos. Ha sido una fiesta perfecta, con mucha comida, bebida y sobre todo buen ambiente y la mejor compañía.
Tuvimos unos anfitriones fantásticos (Patty y Fernando) que prepararon un picoteo buenísimo, cócteles deliciosos y un grandioso trabajo con la decoración de la casa, preparación de la mesa dulce, selección de regalos...Patty eres la mejor!!
La preciosa mesa dulce que preparó Patty.
Parte del picoteo que nos esperaba en otra zona de la casa.
Y el bar que tanto éxito tuvo con los gin tonic de Fernando y las caipirinhas de Iván.
Mi aporte fue la tarta y unas galletas decoradas que quedarán para otra entrada, al igual que los bollos preñaos y las caipirinhas de Iván. De momento os dejo la receta de la tarta.
Ingredientes:
Para dos bizcochos de 20 cm de diámetro.
360 g de harina.
225 g de mantequilla a temperatura ambiente.
395 g de azúcar
3 huevos
240 ml de buttermilk
3/4 de cucharadita de bicarbonato
3/4 de cucharadita de levadura
1 cucharadita de cacao puro
1 cucharadita de extracto de vainilla
colorante rojo
Para el relleno y la cobertura.
60 g de mantequilla a temperatura ambiente
300 g de queso crema
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
60 g de azúcar glas.
Elaboración.
Precalentamos el horno a 170 grados y engrasamos los moldes, yo les he puesto un papel de horno en la base y he vuelto a engrasarlos para desmoldar mejor.
Tamizamos la harina, el cacao, la levadura y el bicarbonato y lo mezclamos en un bol.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esté muy suave y añadimos los huevos de uno en uno, integrando bien en la masa antes de añadir el siguiente.
Agregamos la harina alternándola con el buttermilk en 3 adicciones, terminando con harina, de esta manera la masa se integra más fácilmente. Añadimos unas gotas de colorante rojo hasta obtener el tono deseado.
Dividimos la masa entre los dos moldes con un cucharón o una cuchara para helados para asegurarnos que llevan la misma cantidad.
Horneamos 35 minutos o hasta que al introducir un palillo en la masa salga limpio.
Yo preparé 4 bizcochos, aunque finalmente sólo monté 3 porque la tarta estaba cogiendo una altura más que suficiente, el que sobró lo aprovechamos para el desayuno ;).
Lo ideal es preparar los bizcochos el día anterior para dejarlos reposar y que la miga se asiente, así será más fácil recortarlos para decorar.
Con un cuchillo de sierra recortamos el copete de los bizcochos para igualarlos, con un pincel de repostería los cepillamos para retirar todas las migas.
Para preparar la crema de queso batimos la mantequilla hasta que esté muy suave y melosa, añadimos el queso crema y seguimos batiendo para que se integre, por último incorporamos el extracto de vainilla y el azúcar glas y volvemos a batir.
Colocamos el primer bizcocho con la parte recortada hacia abajo, rellenamos con la ayuda de una espátula y colocamos el siguiente bizcocho intentado que quede nivelado, repetimos esta operación con todos los bizcochos.
Con mucha paciencia y la ayuda de un plato giratorio vamos cubriendo los laterales de la tarta retirando el exceso de crema y finalmente la parte superior.
Podemos usar la miga de los recortes para decorar la tarta y darle un toque de color.
Por último os dejo con un avance de la próxima entrada.